Posibles actividades 0-1 año
En los primeros meses de esta
etapa nos centraremos sobre todo en el desarrollo
del tono fisiológico con el fin de conseguir una maduración adecuada de su tono muscular, esencial para trabajar
movimientos y mantener la postura. A partir del quinto-sexto mes favoreceremos
la posición de sedestación (sentado
inicialmente con apoyos, respaldo de la silla, almohada o cojines) y
posteriormente procuraremos que haga apoyos con las manos para pasar a
sujetarse sin ayuda. Una vez que comience a gatear, le permitiremos desplazarse libremente por los lugares
donde no exista peligro y en espacios abiertos. Así mismo irá mostrando deseos
de experimentar, subiéndose y bajándose a sillones, pequeños escalones, etc.
Una vez que observamos que el niño va cogiendo fuerza en las piernas, facilitaremos que se mantenga de pie soportando su peso y apoyándose en muebles o
personas. Estimularemos la deambulación,
cogiéndole de ambas manos.
Con respecto a la motricidad fina en esta etapa:
- Le ayudamos a descubrir sus manos colocando pulseras sonoras que llamen su atención. Frotamos sus manos entre ellas y con las nuestras.
- Canción de los “cinco lobitos”, moviendo ambas manos al ritmo de la música.
- Juegos de tocar palmas; abrir y cerrar los dedos (adiós) agitar las manos..., etc.
- Juegos de coger con las dos manos: Ofrecerle juguetes para que los coja y se los vaya pasando de una mano a otra; trabajar distintos movimientos de la mano (girar, apretar, empujar...)
- Jugar con materiales de distinta textura con el fin de que ejercite la presión y mantenimiento de objetos para manipularlos como: escurrir el agua de la esponja, apretar un peluche, tirar agua de un recipiente...
- Al final de la etapa, utilizar el índice para hurgar en un centro de actividad con rueda de teléfono, clavijas, diferentes agujeros, etc. Mediante estos juegos lo que se consigue es separar (disociación) el dedo índice de los demás. Cuando el niño haga esto espontáneamente, reforzarlo.
- Ofrecemos pivotes con aros para que los meta y saque.
- Facilitamos la manipulación de objetos cada vez más pequeños (con supervisión del adulto). Hasta llegar a iniciar la pinza digital a los 8-10 meses (presión con índice y pulgar) ofreciéndole objetos más pequeños para que los coja.
Teniendo en cuenta que con 0-3 meses el bebe:
1.
Mantiene la cabeza erguida
cuando está en brazos.
2.
Fija la mirada y la
mueve siguiendo movimientos de un objeto o persona.
3.
Sostiene objetos con
presión involuntaria y los agita.
4.
Descubre y juega con
manos y pies.
Proponemos la actividad “Calcetín musical”, para ella
confeccionaremos un calcetín cosiendo y sujetando con firmeza un cascabel en la
punta de uno de sus calcetines (¡Asegurarse de que no se puede desprender!)
Cuando el bebé se encuentra
tumbado y despierto en la cuna, en el cochecito… le ponemos el calcetín musical
en uno de sus pies y otro normal en el otro.
A partir de ese momento el bebe
moverá las piernas para intentar tocar el cascabel con sus manos. Incluso
querrá acercarse el pie a su boca. Si al bebé le gusta y le entretiene puede
llegar a echar de menos para los cascabeles en sus pies.
Con esta actividad el bebe logra:
·
Ejercitar sus brazos
y piernas (motricidad gruesa)
·
Iniciarse en el
conocimiento de la relación causa-efecto (al mover una pierna, suena el
cascabel)
·
Desarrollar su
sentido de la vista y del oído
·
Practicar la
sincronización óculo-manual
3-6 meses el bebe:
1.Levanta
y mueve la cabeza cuando está boca abajo.
2.Gira
desde la posición de boca arriba a la posición de lado y viceversa.
3.Coge y agita objetos cercanos
Con respecto a
la motricidad gruesa planteamos dos actividades:
“El avión” à Si el pequeño está
despierto y animado mediante esta actividad podemos jugar con él a descubrir el
entorno. Sostenemos al bebé boca abajo con nuestros brazos, contamos hasta tres
y lo levantamos poco a poco hasta ponerlo por encima de nuestra cabeza. Vamos
girando sobre nosotros mismos y después nos desplazamos por la habitación o el
entorno en el que nos encontremos. Durante el “viaje” imitamos el ruido del
motor y vamos anunciándole con alegría las cosas que vemos o saludando si vemos
a alguien. Cuando observemos algún síntoma de cansancio el aterrizaje puede ser
una cuna o una superficie blanda.
Con esta actividad el bebe logra:
- Incrementar su sentido del equilibrio
- Comenzar a tomar conciencia de su propio cuerpo
- Mejorar su percepción visual
- Iniciarse en la localización e identificación de objetos de su cuerpo
“¡Arre, Borriquito!” Todos los juegos
que impliquen movimiento son un buen entretenimiento y ejercicio para estas
edades. Para este es necesario que nuestro bebé se mantenga sentado, es decir,
que cómo mínimo tiene que tener alrededor de seis meses.
Nos sentamos en
una silla con las piernas un poco abierras
y sentamos al bebe en una de nuestras piernas, mirándonos o mirando
hacia fuera. Sujetamos al bebé por sus manos o por debajo de sus brazos.
Movemos la pierna sin brusquedad, haciendo botar al bebé y variando el ritmo
del movimiento al son de la canción.
Con esta
actividad él bebe:
- Favorece su control postural
- Incrementa su control motor y el sentido del equilibrio
- Se inicia en la intuición del sentido del ritmo y su
relación con el movimiento
- Fomenta la sensibilización musical
Planteamos la siguiente actividad para ir desarrollando la motricidad fina aprovechando que el
bebé está en la trona para que incluso durante la hora de comer aprenda
jugando, ya sea en nuestro regazo en su sillita. Le mostraremos la cucharita
con la que va a comer, y dejamos que la agarre y trate de llevársela a la boca.
Si no se decide por el mismo podemos hacerlo nosotros para que se anime a
imitarnos. Después de dejarle jugar un rato conviene que lo ayudemos a comer
para que no se ensucie demasiado.
También podemos enseñarle a cambiar la cuchara de una mano a otra, darle cosas
y hacer que nos la ponga en la palma de la mano, etc.
Este juego de agarrar y soltar
admite muchas variaciones, que podemos ir introduciendo poco a poco. Se pueden
trabajar conceptos de “dentro de” “sacar de” para ir complicando un poco la
actividad con el paso de los días.
Con esta actividad el bebé:
- Practica
su capacidad de agarrar objetos con las manos y soltarlos.
- Fomenta
su coordinación dinámica general
- Desarrolla
la habilidad de manipular objetos
6-9 meses él bebe:
- Se
mantiene sentado sin apoyo.
- Se
arrastra por el suelo.
- Se
sostiene de pie con apoyo.
- Sonríe
ante su imagen en el espejo, la acaricia y parlotea.
- Tira
los objetos para ver cómo caen y oír el ruido que hacen.
- Se
lleva alimentos y objetos a la boca.
- Coge objetos y los golpea.
“Subimos a la montaña” es la actividad que hemos escogido para el
desarrollo de la motricidad gruesa en esta sub-etapa. Consiste en apilar
unos encimas de otros unos cuantos
almohadones grandes, ropa, mantas o sacos de dormir…Estos materiales nos
servirán para crear en la habitación una especie de montaña que iniciará al
bebe en la “escalada”.
En el centro del aula formamos
una “zona montañosa” con un montón de ropa, almohadas y mantas apilados. Los
obstáculos deben ser fácilmente salvables por el bebé y debemos procurar
que la superficie del suelo no sea resbaladiza para que no se desplacen los
almohadones cuando el bebé se suba a ellos. Invitamos al bebé a subir, haciendo
gestos cómo si quisiéramos subir también con él y animándolo a conseguirlo. Con
estos alicientes el bebé trepará contento.
Deberemos estar siempre cerca
de él para ayudarle si fuera necesario. Cuando ya se mueva con soltura,
podemos crear una pendiente de inclinación suave para que suba y baje por ella,
teniendo mucho cuidado de que no se caiga. Cómo variación podemos jugar a
escondernos debajo de los almohadones, a perseguirnos…
Con esta actividad el bebé:
- Desarrolla
habilidades motrices y de coordinación
- Aumenta
el dinamismo y la seguridad en las coordinaciones globales
- Trabaja
la coordinación dinámica general
- Ejercita la fuerza orgánica y muscular
Por otra parte,
para el desarrollo de la motricidad fina, hemos escogido la actividad “Papelilandia” en la que preparamos
distintos tipos de papel de colores variados. Primero le entregamos una
hoja a cada bebé y les dejaremos jugar libremente con él. Después si vemos que
no hacen nada, o al menos no la mayoría, cogemos una nosotras y lo arrugamos
con la mano. Cuanto mayor sea el ruido que hagamos mejor, y así enseñamos a los
pequeños a arrugar las hojas. Una vez estén arrugadas podemos usarlas a modo de
pelotas, y con cajas de cartón mismamente podemos jugar a encestarlas.
Podemos usar
trozos de papel de periódico, higiénico, de aluminio, de libretas, trozos de
cartulina, etc, procurando que las texturas y los colores sean siempre
variados. Debemos prestar especial atención a que no se lleven los papeles a la
boca.
Con esta actividad el bebé:
- Descubre
nuevas texturas
- Estimula
la motricidad de sus extremidades superiores
- Incrementa
su habilidad manipulando objetos (motricidad fina, apretar los papeles,
cogerlos…)
- Favorece
su coordinación óculo-manual.
9-12 meses él bebe:
- Se
sienta y se levanta con apoyo.
- Gatea
- Descubre
objetos ocultados en su presencia.
- Mete
y saca objetos de un recipiente.
- Da
sus primeros pasos con ayuda.
- Juega
con la cuchara y se la lleva a la boca.
- Colabora
en juegos de imitación.
- Obedece a una orden simple cuando va acompañada de ademanes y gestos.
Cuando el bebé empieza a gatear,
se multiplican las posibles actividades. Podemos iniciar una “Persecución a gatas”: Dejamos al bebé
en el suelo, en una zona lisa y blandita y nos colocamos junto a él a gatas.
Comenzamos a gatear para incitar a que él también lo haga. Cuando el pequeño
comience a moverse, lo podemos perseguir o invitarlo a que sea él quien nos
intente alcanzar a nosotros. (Iremos despacio para que el juego dure un rato y
se anime a seguir jugando)
Si es el niño el que nos persigue
nos dejamos pillar mostrando gran alborozo, sin embargo cuando le pillamos
nosotros podemos simular que nos comemos uno de sus piececitos por ejemplo.
Con esta actividad el bebé:
- Practica
el seguimiento visual de una persona
- Aumenta
su dominio de la motricidad gruesa
- Incrementa
el dominio de la lateralidad en relación con los miembros superiores e
inferiores
- Trabaja la sincronización motriz
Con respecto a la motricidad fina
mediante las primeras construcciones
con piezas de construcción o cajitas de diferentes tamaños (envases vacíos) el
bebé puede ejercitar su coordinación óculo-manual, su motricidad fina y su
fantasía. Es importante que juegue libremente y que no lo ayudemos en exceso,
porque conviene dejar que se caigan las piezas y que gane experiencia.
La actividad que proponemos se
llama “El pañuelo infinito” y
consiste en un pequeño juego de magia para el cual necesitaremos al menos una
docena de pañuelos de colores. Los anudaremos unos detrás de otros creando una
fila larga y lo introduciremos dentro de la manga del jersey o camiseta dejando
que sobresalga un poco por nuestro cuello. Nos acercamos al bebé y después de
estar hablando cariñosamente con él un rato le dejamos ver el pañuelo de
nuestro cuello. Le invitamos a tirar del pañuelo a ver qué pasa. ¡Una fila
interminable de pañuelos saldrá de nuestro cuello! Obligándole a seguir y
seguir tirando (soltar de un lado, agarrar un poco más arriba, volver a tirar)
hasta que el truco de magia haya finalizado.
Con esta actividad el bebé:
- Mejora
su motricidad fina
- Desarrolla
la capacidad de observar atentamente
- Fomenta
su expresión de sentimientos
- Potencia
el reconocimiento de objetos y colores
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